24h Navarra.

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Aumento alarmante: Navarra registra un 96,55% más de bajas por salud mental en siete años, revela informe de UGT.

Aumento alarmante: Navarra registra un 96,55% más de bajas por salud mental en siete años, revela informe de UGT.

PAMPLONA, 13 de noviembre. Un alarmante aumento del 96,55% en las bajas laborales por problemas de salud mental ha sido reportado en Navarra entre 2016 y 2023, según revela el estudio 'Salud mental y trabajo' de la Secretaría de Salud Laboral de UGT. Este incremento significativo se traduce de 5.155 a 10.132 bajas en el periodo mencionado.

Este preocupante dato fue presentado en una rueda de prensa por Lorenzo Ríos, secretario general de UGT Navarra, y Eva Azanza, secretaria de Área Externa y Política Sindical. Azanza explicó que en 2023, el Instituto de Salud Pública y Laboral registró 10.132 casos de incapacidad laboral asociados a problemas de salud mental. La tasa en este ámbito ha subido de 2,7 a 3,4 casos por cada 100 trabajadores desde 2019, lo que representa un aumento del 25,9%. Además, la duración de estas bajas se ha extendido en cinco días, lo que equivale a un 8% más en comparación con años anteriores.

Según Azanza, el análisis de los últimos años revela un incremento significativo en las bajas, que pasaron de ser la novena causa de incapacidad temporal en 2016 a convertirse en un problema mucho más grave en 2023. Este cambio pone de manifiesto una tendencia alarmante en la salud mental de los trabajadores en la región.

Los sectores con mayor incidencia de bajas por salud mental incluyen comercio, hostelería, actividades sanitarias y de servicios sociales, administración pública y educación. Estos trabajos a menudo implican un trato constante con clientes, pacientes o alumnos, además de plazos ajustados y desafíos en la conciliación laboral y familiar, lo que puede desencadenar problemas mentales serios.

En particular, las trabajadoras enfrentan aún más dificultades, ya que suelen ocupar puestos con condiciones laborales desfavorables, situación que se agrava para aquellas que son inmigrantes. Las mujeres, que mayoritariamente están al cuidado de menores y personas dependientes, padecen un impacto especialmente fuerte en su salud mental en comparación con sus colegas masculinos.

Azanza resaltó que la protección de la salud mental en el trabajo es un tema crucial, ya que históricamente se ha ignorado el cuidado de la salud mental en los ambientes laborales. Esta situación ha generado la percepción errónea de que cada trabajador es el único responsable de su bienestar mental, mientras las empresas fallan en cumplir con sus deberes de protección y cuidado, lo que ha llevado a un panorama preocupante de salud mental deteriorada.

Por su parte, Ríos enfatizó que el sufrimiento de los trabajadores refleja una gestión inadecuada de los riesgos psicosociales en los entornos laborales. La discusión sobre la salud mental ha ganado terreno a nivel global, y es cada vez más evidente que el trabajo tiene un impacto directo en el bienestar mental de los individuos.

La integración de la salud mental en la gestión empresarial es fundamental, según Ríos, subrayando el escaso reconocimiento de las enfermedades mentales provocadas por factores psicosociales y organizativos. La falta de prevención en este ámbito tiene consecuencias severas, con la OIT estimando que a nivel mundial se desperdician 12.000 millones de días de trabajo cada año por depresión y ansiedad, lo que representa pérdidas económicas astronómicas.

La salud mental se ha convertido en un desafío de salud pública crítico en España, un problema que debe abordarse urgentemente, ya que es un derecho fundamental. Ríos advirtió sobre insidiosas diferencias de género en esta problemática, lo cual requiere un cambio cultural en las empresas, que a menudo restan importancia a los riesgos psicosociales.

Desde el sindicato, la exigencia es clara: actualizar la Ley de Prevención de Riesgos Laborales para adaptarla a las nuevas realidades laborales y asegurar que la salud mental esté adecuadamente evaluada y gestionada en los lugares de trabajo. Las negociaciones empresariales deben incluir protocolos para enfrentar el estrés laboral, la violencia y el acoso.

Además, UGT plantea la necesidad de actualizar el listado de enfermedades profesionales para incluir las enfermedades mentales generadas por factores laborales. También se aboga por una normativa diferenciada que regule la gestión de estos riesgos psicosociales de modo eficaz.

Por último, se propone formar a los trabajadores y proporcionarles las herramientas necesarias para que puedan identificar y abordar problemas que afecten su salud mental en el entorno laboral, así como mejorar el servicio de las mutuas y erradicar prácticas inadecuadas que obstaculicen su bienestar. Es imperativo que se fortalezca el rol de los psicólogos y psiquiatras en el apoyo a la salud mental de los trabajadores, en un esfuerzo conjunto por construir entornos laborales más saludables y sostenibles.