En Pamplona, el 15 de noviembre, la coalición Contigo-Zurekin ha decidido alzar la voz. Las organizaciones han presentado alegaciones al Proyecto Sectorial de Incidencia Supramunicipal (PSIS) del Tren de Alta Velocidad durante el actual periodo de información pública. Su preocupación radica en que el diseño del nuevo barrio de Etxabakoitz puede replicar errores urbanísticos del pasado, entre ellos el modelo poco exitoso del barrio de San Jorge y las complicaciones en la rotonda de entrada a la ciudad.
Según un comunicado de prensa compartido por la coalición, las características del proyecto incluyen la avenida Aróstegui como eje principal del barrio, con una proyección de 65 metros de ancho. Este diseño está concebido para manejar un intenso tráfico procedente de la A-15, así como de la nueva estación de tren y el acceso a Barañáin. Sin embargo, este enfoque transforma lo que debería ser un entorno urbano agradable en una autopista congestionada, poniendo en riesgo la salud pública y la cohesión social, advirtieron los representantes de la coalición.
El concejal de Pamplona, Txema Mauleón, expresó su desacuerdo con esta visión: “Es inaceptable planear un barrio de 30,000 habitantes en 2023 como si fuera una extensión de una autovía. No podemos caer en el mismo error que se ha evidenciado en San Jorge”.
Por esta razón, la coalición sugiere un cambio en la ubicación de las infraestructuras de entrada a la ciudad, proponiendo que se desplacen hacia el este. Esto permitiría que las vías fluyan por el borde del nuevo barrio, en lugar de hacerlo por su centro, facilitando así una mejora notable en la calidad de vida de los futuros residentes al reducir el tránsito motorizado que atravesaría el área.
Además, Contigo-Zurekin ha lanzado propuestas específicas para optimizar los costos de las infraestructuras viales de carácter comarcal, buscando que esto se traduzca en un aumento del porcentaje de viviendas protegidas (VPO) más allá del 50% estipulado por ley, con un enfoque especial en aquellas de carácter social y asequible.
En lo que respecta a la movilidad, la coalición ha manifestado que el actual proyecto no cumple con los principios de sostenibilidad. Según sus estimaciones, muchas viviendas quedarían a más de 300 metros de la parada del transporte urbano colectivo (TUC), y el carril bici estaría incorporado en la misma avenue saturada, lo que no garantiza una conexión segura con Barañáin ni facilita el acceso a Pamplona. Asimismo, la red peatonal estaría condicionada a las vías rápidas, replicando una dinámica excluyente que se observa en el barrio de San Jorge.
La coalición también destaca la importancia de retomar el enfoque inicial del PSIS del Concurso de adjudicación, que planteaba un gran parque público en todo el margen derecho del río Elorz y el flanco sur de Barañáin, promoviendo un espacio natural compatible con usos dotacionales.
En este sentido, piden que no se construyan viviendas en la llanura fluvial norte del río Elorz, y en su lugar, se prioricen instalaciones de baja altura (un máximo de planta baja más dos). Solicitan que la edificabilidad residencial se concentre en el área central del MPSIS, de acuerdo a la recomendación de que la nueva carretera de acceso sur a Barañáin no cruce conjuntos habitacionales, evitando riesgos y molestias para los nuevos vecinos.
En un esfuerzo por mejorar el proyecto, también sugieren realizar una revalorización exhaustiva del diseño paisajístico en la parte alta de la ladera entre el río Elorz y la meseta de Barañáin, donde se han proyectado cinco torres de 13 plantas que, según la concejala de Barañáin, Ane Sánchez, no solo carecen de un remate visual adecuado, sino que son incoherentes con los estándares de altura y forma que predominan en la zona.
Así mismo, han instado a revisar el diseño del Ámbito II (San Jorge), donde se prevén edificaciones de hasta 16 plantas junto a estructuras de menor altura, lo cual podría crear un desequilibrio visual y social en el área. Insisten en que el paseo ferroviario debe integrarse con los barrios existentes a través de plazas, jardines y conexiones peatonales, evitando su aislamiento en un espacio lineal.
Contigo-Zurekin subraya que el PSIS no se trata solo de un plan técnico, sino que representa una decisión política de gran relevancia. “Es esencial optar por una ciudad más equitativa, sostenible y unida, en lugar de perpetuar un modelo obsoleto que descuida la calidad de vida de quienes habitarán en el futuro este nuevo vecindario”, concluyeron.
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