24h Navarra.

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Domínguez afirma que la decisión de destituir al gerente del SNS fue meditada y motivada por diversas razones que prefiere no revelar.

Domínguez afirma que la decisión de destituir al gerente del SNS fue meditada y motivada por diversas razones que prefiere no revelar.

El reciente cese del gerente del Servicio Navarro de Salud ha suscitado un intenso debate en el Parlamento de Navarra. Este acto fue defendido por Fernando Domínguez, Consejero de Salud del Gobierno de Navarra, quien subrayó que la decisión se tomó tras un proceso reflexionado y que no se vio influenciada por presiones externas. Según Domínguez, esta medida busca lo mejor para el servicio y su equipo, aunque reconoce que ha generado una ola de comentarios y especulaciones.

Durante una comparecencia solicitada por dos grupos políticos, Domínguez sostuvo que la elección de un nuevo líder era fundamental para el avance del Servicio Navarro de Salud. Afirmó que, aunque algunos podrían interpretarlo como una decisión sorpresiva, este tipo de cambios deben ser considerados parte de la gestión, y que su papel como consejero implica construir un equipo de confianza.

El exgerente, Alfredo Martínez, recibió una mención especial por parte del consejero, quien agradeció su trabajo. Sin embargo, Domínguez argumentó que había llegado el momento de hacer cambios, sin entrar a detallar los motivos que llevaron a esta resolución, similar a cómo no se pide justificación al nombrar a otras autoridades en el ámbito de su departamento.

En cuanto a su sucesor, Jon Guajardo, el consejero mostró confianza en que su llegada pueda renovar y mejorar la gestión del servicio. Domínguez dejó claro que no se dejaría llevar por rumores o malentendidos. Además, desmintió las acusaciones que lo ligan a un conflicto con el estamento médico, de cuya comunidad ha formado parte durante casi cinco décadas.

Las reacciones políticas fueron diversas. Irene Royo, del PPN, expresó que este cambio era más que una simple sustitución de un puesto: se trataba de redefinir los objetivos y las estrategias del departamento, con la esperanza de que la nueva dirección impulse mejoras significativas en áreas críticas como la reducción de listas de espera.

Desde EH Bildu, se expresó la sorpresa y preocupación por el tiempo en que se realizó el cese, ya que coincide con momentos clave para la presentación de presupuestos, lo que podría afectar el diseño de proyectos esenciales para la salud pública. Esa inquietud se sumó a críticas sobre la falta de un plan claro en la transición de liderazgo.

UPN destacó la falta de un plan de contingencia para el reemplazo. Leticia San Martín cuestionó la preparación detrás de esta decisión a pesar de su carácter meditado. Coincidió en que el cambio era necesario, pero criticó la forma en que se manejó, evidenciando las dificultades para encontrar un nuevo gerente.

Por su parte, el PSN adoptó una postura de espera, recordando que es responsabilidad del consejero elegir a su equipo y que será al final de la legislatura cuando se pidan cuentas sobre su gestión. A pesar de las críticas constantes que enfrenta, el enfoque es permitir que el consejero desarrolle su estrategia sin interferencias prematuras.

Isabel Aranburu, de Geroa Bai, consideró que el cese implica un reconocimiento de los errores en la administración y muestra de responsabilidad por parte del consejero. Argumentó que el cambio es un acto de valentía frente a la inercia habitual en la gestión política, y es algo que ha ocurrido en todas las legislaturas.

Desde Contigo-Zurekin, Daniel López manifestó que es necesario una reflexión sobre cómo se han abordado los desafíos y cómo se deben enfrentar los futuros. Aunque no se pretende dictar cómo debe dirigirse la consejería, el mensaje era claro: el nuevo gerente deberá evaluar su camino a seguir en tiempos cambiantes.

Finalmente, Emilio Jiménez, del Grupo Mixto (Vox), hizo un llamado al consejero sobre la urgencia de realizar un cambio en la dirección del Servicio Navarro de Salud, sugiriendo que el liderazgo debería ser responsabilidad del consejero mismo. Su crítica se centraba en la tardanza del gobierno en reconocer los problemas existentes, sugiriendo que la situación del servicio era insostenible.