El Ayuntamiento de Pamplona ha decidido no llevar a cabo la feria de ganado de San Miguel, programada para el 29 de septiembre en el polígono de Agustinos. Esta decisión surge como resultado de la escasa participación tanto de ganado como del público en ediciones anteriores, lo que ha llevado a cuestionar la relevancia de este evento para la ciudad.
Según datos del propio Consistorio, el año pasado la feria solo vio la participación de 13 ganaderos y un total de 53 animales. A pesar de que se habían preparado 80 corrales, el evento no atrajo a más visitantes que los propietarios de los animales, lo que ha llevado a la administración a replantearse su futuro.
En lugar de continuar con la feria de San Miguel, el Ayuntamiento ha optado por explorar fórmulas más efectivas y atractivas, como la ferias celebradas en el Privilegio de la Unión. Este evento, que tuvo lugar recientemente, contó con una duración de tres días y se desarrolló en un lugar más accesible en el centro de Pamplona, atrayendo a una multitud de hasta 45,000 personas en un solo día. Los asistentes no solo pudieron admirar el ganado de razas autóctonas, sino que también se involucraron en diversas actividades y exhibiciones relacionadas con los animales.
A diferencia de este nuevo formato, la tradicional feria de San Miguel solo permitía la venta de ganado equino, sin especificaciones en cuanto a la raza o el destino de los mismos. Aunque en el pasado esta feria gozaba de gran popularidad, su relevancia ha ido disminuyendo a lo largo del siglo XXI, alcanzando niveles alarmantemente bajos en 2024, cuando solo acudieron tres ganaderos con diez cabezas menos de ganado.
Históricamente, la implicación del Ayuntamiento en la feria de San Miguel se limitaba a la autorización, la delimitación del espacio y la instalación de corrales. La responsabilidad de garantizar la seguridad y el cumplimiento de la normativa recaía en el área de Seguridad Ciudadana, que aseguraba la presencia de veterinarios para atender cualquier eventualidad y contaba con la colaboración del Seprona y las fuerzas de seguridad locales.
A pesar de la cancelación de esta feria, Pamplona mantiene su tradición ganadera a través de la feria de San Fermín, que se celebra el 7 de julio y reúne a entre 70 y 120 ganaderos junto a un número considerable de animales. Este evento, que utiliza 122 corrales, ha demostrado ser mucho más exitoso que su contraparte de septiembre.
La organización de la feria de San Miguel había significado un gasto para el Ayuntamiento cercano a los 15,000 euros, cifra que incluía la instalación de vallas, servicios de limpieza, red eléctrica y veterinarios. La decisión de redirigir recursos hacia eventos más fructíferos refleja un enfoque proactivo de la administración local para conectar mejor con la comunidad y revitalizar la cultura ganadera de Pamplona.
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