El incremento de casos por controversias en la adquisición de vehículos de segunda mano alarmó a Irache.

El incremento de casos por controversias en la adquisición de vehículos de segunda mano alarmó a Irache.

PAMPLONA, 19 Ago.

La Asociación de Consumidores de Navarra Irache ha detectado un "número creciente" de casos de usuarios que se encuentran con "problemas inesperados y de difícil solución" tras comprar un vehículo de segunda mano.

El problema más habitual es que el coche, pasado un tiempo de su compra, "presenta problemas mecánicos que, según dice el comprador, no debería tener. Estas averías en ocasiones son muy importantes e incluso impiden circular con el vehículo". El afectado entiende que es el vendedor el que tiene que hacerse cargo de la reparación pertinente. Sin embargo, "no es extraño que éste niegue su responsabilidad y afirme que el daño se ha producido con posterioridad a la venta o que es algo normal por el uso y kilómetros que presentaba el coche cuando se traspasó".

Caso aparte son "las estafas en las que se truca el cuentakilómetros para que parezca que el coche está menos desgastado y aumente su valor", explica Irache en una nota de prensa.

La asociación ha indicado que "hay algunos concesionarios que siguen una estrategia por la que, si el coste de la reparación es elevado, no asumen su responsabilidad y prefieren obligar al comprador a contratar un peritaje y llevar el caso a juicio" con el objetivo de que se echen atrás.

Por otro lado, también se dan casos de concesionarios que derivan la garantía en una tercera empresa, con la que se suscribe una póliza al comprar el coche. Así, en cuanto se le comunica el problema, el concesionario señala que es responsabilidad de la tercera empresa. "No es extraño que esta diga que el problema no está cubierto por la póliza, pese a que la ley de garantías ampare al consumidor", ha afirmado.

También se ha visto establecimientos que "solo cubren las primeras horas de mano de obra, cuando una reparación en garantía debe asumir todo el coste", y otros que "achacan problemas preexistentes del coche a una supuesta mala conducción del nuevo propietario, aunque apenas lleve semanas con el vehículo".

Asimismo, Irache está detectando "malas prácticas habituales" de algunos concesionarios de segunda mano. Además de los problemas con las reparaciones y las garantías de los vehículos, también se dan otras "situaciones abusivas" como "plazos de tiempo mínimos para que el consumidor pierda la señal adelantada, coches con características diferentes a las anunciadas en un primer momento, tasaciones de coches ofrecidos que bajan en el establecimiento, falta de documentación, retrasos en la entrega...".

Según apunta la asociación, la garantía en los coches de segunda mano comprados en concesionario es de tres años, "aunque las partes pueden reducirla hasta uno en el contrato". Según la ley actual, en este año "se presumirá que los defectos provienen de la venta y es responsabilidad del vendedor repararlos, salvo que demuestre lo contrario".

Por el contrario, en las ventas entre particulares los plazos son diferentes. En las compras efectuadas en Navarra, en los vehículos que cuenten con "vicios ocultos" el comprador dispone de un año para reclamar una rebaja en el precio del vehículo o para deshacer la compra -si el problema lo justifica-.

Así las cosas, Irache ha recomendado encargar un informe técnico "exhaustivo a un profesional independiente, que refleje el estado real del vehículo" antes de comprar un coche de segunda mano. "Esta es la única forma de asegurarse que el coche está en las condiciones ofrecidas por el propietario del vehículo y no llevarse posteriormente desagradables sorpresas", destaca.

También aconseja consultar el historial del vehículo, revisar el libro de mantenimiento y la tarjeta de inspección técnica, donde se podrá comprobar las revisiones efectuadas y las características del vehículo.

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Navarra