24h Navarra.

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El Parlamento establece el 11 de febrero como Día de Conmemoración de las Víctimas del Desplazamiento Forzado por ETA.

El Parlamento establece el 11 de febrero como Día de Conmemoración de las Víctimas del Desplazamiento Forzado por ETA.

PAMPLONA, 9 de febrero. La Mesa del Parlamento de Navarra ha acordado, en una sesión reciente, reafirmar la celebración del 11 de febrero como el Día en memoria de aquellos desplazados forzosamente por la violencia de ETA. Esta iniciativa, promovida por UPN, busca reconocer la difícil situación de quienes debieron abandonar su hogar debido al miedo y la persecución terrorista. EH Bildu decidió abstenerse en esta votación.

El acuerdo fue respaldado por el presidente del Parlamento, Unai Hualde (Geroa Bai), así como por los representantes de PSN y UPN, quienes expresaron su apoyo en un contexto donde la unanimidad es necesaria en la Junta de Portavoces, pero solo se requiere mayoría en la Mesa. La abstención de EH Bildu permitió que la propuesta avanzara, a pesar de que previamente había sido rechazada como una declaración institucional.

Con este acuerdo, el Parlamento navarro enfatiza que el futuro social de la comunidad no puede edificarse sin tener en cuenta la memoria y la dignidad de las víctimas de ETA, haciendo especial hincapié en las 62 víctimas vinculadas a Navarra que fueron asesinadas. Este mensaje busca proporcionar un reconocimiento significativo a aquellos que sufrieron a manos de una violencia que nunca debió ocurrir.

Además, el texto condena de forma categórica la violencia ejercida por ETA, subrayando que todas sus acciones fueron injustas e ilegítimas. Se rechaza cualquier tipo de justificación que pretenda enmarcar dicha violencia en un contexto político e ideológico, y se exige un reconocimiento público del dolor infligido a las víctimas y a la comunidad.

El acuerdo también establece un compromiso por parte de la Mesa para elaborar políticas orientadas a la verdad, la justicia y la reparación para todas las víctimas del terrorismo, superando cualquier diferencia ideológica. De este modo, se espera construir una memoria colectiva que no olvide el sufrimiento de quienes fueron afectados.

Asimismo, se manifiesta un fuerte rechazo hacia cualquier acto, discurso o iniciativa que socave la memoria y la dignidad de las víctimas y sus familias, abogando por una narración del terrorismo que no minimice su impacto en la sociedad.

En este sentido, se reconoce la responsabilidad democrática de las instituciones para evitar que el relato del terrorismo se banalice, promoviendo, en su lugar, una narrativa ética que condene sin ambigüedades la violencia y abogue por el respeto a los derechos humanos.

El acuerdo también contempla el impulso de iniciativas de memoria dirigidas especialmente a las generaciones más jóvenes para fomentar un entendimiento crítico del pasado y evitar la repetición de la violencia. La educación en valores de paz y convivencia se perfila como una herramienta esencial para construir sociedades resilientes que aborden el dolor histórico con empatía.

Por último, el Parlamento se comprometió a preservar y recopilar testimonios de las víctimas del terrorismo, considerándolos un componente crucial de la memoria democrática. Este ejercicio de recordar y reconocer el sufrimiento se presenta como una forma de humanizar el dolor y fomentar el diálogo intercultural.

Al finalizar la sesión, el representante de UPN, Javier Esparza, mostró su descontento con la abstención de EH Bildu, sugiriendo que esta formación sigue alineada con posturas que favorecen a los terroristas en lugar de a las víctimas. Denunció una falta de avance por parte de EH Bildu en cuanto a la memoria y la reconciliación, a pesar de las palabras de la presidenta de Navarra, María Chivite, sobre los esfuerzos de la izquierda abertzale.

Por su parte, Laura Aznal, portavoz de EH Bildu, argumentó que su grupo no apoya el acuerdo porque considera que se puede mejorar la propuesta de memoria y convivencia de manera más inclusiva. Explicó que su intervención busca una aproximación integra a todas las víctimas, refiriéndose al Día Europeo de las Víctimas del Terrorismo como un ejemplo de su compromiso por una memoria colectiva más amplia.