24h Navarra.

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Geroa Bai aboga por que la Policía Foral se encargue únicamente de la seguridad en el estadio de El Sadar.

Geroa Bai aboga por que la Policía Foral se encargue únicamente de la seguridad en el estadio de El Sadar.

En Pamplona, el 25 de febrero, el partido Geroa Bai ha pedido que la Policía Foral asuma de manera exclusiva la responsabilidad de la seguridad en el estadio de El Sadar. Esta solicitud surge a raíz de los disturbios ocurridos tras el reciente partido entre Osasuna y el Real Madrid, que dejaron al descubierto la necesidad de una gestión más adecuada y local en los eventos deportivos.

La coalición ha manifestado en un comunicado su posición firme respecto a que la Policía Foral debe ser una entidad integral, tal y como está estipulado en la ley foral de Policías de Navarra. Desde esta perspectiva, consideran incoherente que las fuerzas estatales sigan desempeñando tareas que no solo deberían estar en manos de la Policía Foral, sino que también afectan la capacidad de autogobierno de Navarra.

Geroa Bai ha subrayado que los incidentes del fin de semana resaltan la urgencia de que la seguridad en El Sadar, el estadio más destacado de la comunidad, esté bajo la jurisdicción de la Policía Foral. En respuesta a esta situación, han presentado una moción en el Parlamento navarro que busca modificar el actual modelo de seguridad.

La parlamentaria Blanca Regúlez expresó su preocupación por la actuación policial que se presenció tras el encuentro de fútbol, calificándola de inadecuada y desproporcionada. Destacó que no solo el club y la afición, sino también una considerable parte de la población, han cuestionado la intervención policial, lo que señala una evidente desconexión entre la realidad y las respuestas de las fuerzas estatales.

Regúlez hizo hincapié en que los acontecimientos recientes han evidenciado los peligros que conlleva el seguir manteniendo el actual modelo de seguridad en el estadio. Además, puso de relieve que la rendición de cuentas respecto a estos incidentes ha estado exclusivamente en manos de la Delegación del Gobierno en Navarra, que no ha ofrecido una crítica constructiva sobre la situación.

La parlamentaria enfatizó que esta realidad contradice el auténtico ejercicio del autogobierno y los derechos de la ciudadanía navarra, quienes merecen que la seguridad en su emblemático estadio sea gestionada por su propia policía y bajo un control adecuado de las instituciones locales.

Asimismo, Regúlez argumentó que permitir que la Policía Foral se encargue de la seguridad en El Sadar no solo es una decisión política acertada, sino un reflejo del respeto hacia las instituciones y el autogobierno de Navarra.

Ante este contexto, Geroa Bai ha propuesto que el Gobierno de Navarra tome medidas urgentes para que la responsabilidad sobre la seguridad en el estadio de El Sadar recaiga exclusivamente en la Policía Foral durante todos los partidos y eventos que allí se celebren.

Regúlez reafirmó que la Policía Foral debe ser una entidad integral que actúe en toda Navarra, y resaltó que ya está llevando a cabo con éxito la seguridad en muchos otros eventos deportivos de la Comunidad foral. No obstante, la cuestión de la seguridad en El Sadar bajo la Policía Nacional se ha convertido en una anomalía que afecta al desarrollo del autogobierno en la región.

Finalmente, indicó que la reiterada reclamación de esta competencia quedó reflejada en los desacuerdos surgidos durante las negociaciones para conformar el Gobierno navarro en el periodo de 2023-2027, donde se abogaba por la asignación única de esta función a la Policía Foral en el ámbito deportivo, y en particular en El Sadar.

La parlamentaria concluyó que no adoptar estas medidas significaría una renuncia implícita a las competencias propias de Navarra, así como una falta de compromiso político para avanzar hacia un modelo policial más adaptado a la realidad local. Afirma que el ejercicio efectivo de esta competencia trasciende lo simbólico; involucra una responsabilidad democrática esencial para el autogobierno y la gestación de un ambiente seguro en eventos de gran afluencia, donde las decisiones operativas deben estar alineadas con las instituciones navarras.