24h Navarra.

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Ibarrola afirma que Chivite está "derrotada" y exige su dimisión y nuevas elecciones en Navarra.

Ibarrola afirma que Chivite está

PAMPLONA, 8 de enero. La presidenta de Unión del Pueblo Navarro (UPN), Cristina Ibarrola, no se ha tomado con calma la reciente decisión de la presidenta del Gobierno de Navarra, María Chivite, de llevar a cabo una remodelación en su gabinete. Ibarrola ha señalado de manera contundente que los ciudadanos navarros esperaban un cambio más radical: la dimisión de Chivite y la convocatoria de elecciones anticipadas.

La reestructuración del Gobierno, que ha incluido el cese del vicepresidente primero, Félix Taberna, y de la portavoz y consejera de Interior, Amparo López, ha generado agitación en el entorno político. Chivite ha nombrado a Javier Remírez como nuevo vicepresidente y portavoz, y a Inma Jurío como consejera de Interior.

En una comparecencia ante la prensa, Ibarrola no vaciló al describir la expresión de Chivite como "la de una presidenta derrotada y angustiada", argumentando que su lenguaje corporal no refleja la ilusión que se esperaría de alguien que introduce cambios positivos en el ámbito gubernamental.

La líder de UPN ha calificado la remodelación como una "crisis súbita y sin preparación", sugiriendo que la partida de Taberna se debe a su falta de confianza en la administración de Chivite debido a lo que él considera una "sombra de corrupción" en el Gobierno. Según Ibarrola, Taberna tiene un conocimiento profundo de las conexiones que podrían comprometer la imagen de la actual presidenta.

Ibarrola también ha criticado la proclamación de Chivite de que la evaluación de su gabinete responde a la necesidad de un "nuevo ciclo político", recordando que Taberna ha sido una figura clave en la estrategia del Gobierno durante una década. Ha enfatizado que su salida indica una falta de confianza en el rumbo actual del Ejecutivo.

La presidenta de UPN ha expuesto que la nueva formación del Gobierno no tiene como objetivo un cambio real, sino que busca encubrir la creciente ola de escándalos de corrupción que aquejan a Chivite. Remírez y Jurío, según sus palabras, son figuras más confrontativas que, lejos de abogar por un acercamiento, se disponen a atacar a quienes cuestionan la gestión de la presidenta.

Ibarrola ha subrayado que, en lugar de una renovación, estamos ante el declive del 'sanchismo' en Navarra. Ha enfatizado que lo que los navarros realmente esperaban eran acciones decisivas y que Chivite renuncie para que se puedan llevar a cabo elecciones que les permitan recuperar su voz.

Cuestionada sobre la viabilidad del Gobierno para concluir la legislatura, Ibarrola fue contundente en su evaluación, describiendo a Chivite como "totalmente derrotada" y sugiriendo que su permanencia al frente es insostenible. Comparó su situación con la de otras figuras políticas que se aferran a posiciones de poder en un ciclo evidentemente agotado.

La presidenta de UPN anticipa que la situación de crisis se agravará, augurando más revelaciones que seguirán planteando sombras de corrupción sobre un Gobierno incapaz de ofrecer soluciones efectivas a la ciudadanía.

Por último, Ibarrola ha mencionado que el consejero de Cohesión Territorial, Óscar Chivite, debería haber sido destituido por su conexión con los escándalos en torno a la obra de Belate. Según ella, la inacción de María Chivite respecto a su propio tío solo refuerza su impotencia ante la situación crítica que atraviesa su Gobierno.

En este contexto, Ibarrola ha advertido que los ciudadanos navarros no pueden continuar bajo la administración de un Gobierno que parece más preocupado por ocultar pruebas y informaciones sobre corrupción que por atender las verdaderas necesidades del pueblo.