24h Navarra.

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La actividad física habitual potencia el desarrollo del cerebro y previene el declive cognitivo.

La actividad física habitual potencia el desarrollo del cerebro y previene el declive cognitivo.

PAMPLONA, 16 de agosto. Una nueva investigación destaca que incorporar el ejercicio físico en la rutina diaria no solo mejora la salud física, sino que también juega un papel crucial en la salud mental, activando procesos bioquímicos que benefician al cerebro. La práctica regular de actividad física impulsa la producción de sustancias clave que fomentan el crecimiento de neuronas nuevas y ayudan a mantener la función cognitiva con el paso del tiempo.

María Cruz Rodríguez Oroz, líder del Departamento de Neurología en la Clínica Universidad de Navarra, detalla que "durante el ejercicio, los músculos liberan mioquinas, compuestos que impactan positivamente en el cerebro". Estas mioquinas aumentan los niveles de la Brain Derived Neurotrophic Factor, una proteína esencial para mantener las conexiones neuronales saludables, lo que se traduce en mejoras en la memoria, el aprendizaje y una mayor resistencia contra patologías como el Alzheimer y Parkinson.

Además, el ejercicio presenta un "potente efecto antiinflamatorio que actúa como barrera contra enfermedades neurodegenerativas". Rodríguez Oroz aclara que "la inflamación está detrás de muchas condiciones que afectan al sistema nervioso. Al controlarla, se potencia la calidad del sueño, lo que a su vez refuerza la salud cerebral".

Este tipo de beneficios es particularmente crucial para la población anciana. Miguel Germán Borda, geriatra especializado en Neurogeriatría, señala que "a medida que las personas envejecen, la masa muscular tiende a perderse rápidamente en ausencia de actividad física. Realizar ejercicios de fuerza es vital para combatir la pérdida muscular, prevenir la fragilidad y reducir la dependencia".

A pesar de la importancia del ejercicio, un estudio reciente del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) revela que más de la mitad de los españoles no se ejercita de manera regular, una tendencia que se agrava entre los mayores. "Mantener a las personas mayores inactivas es un gran error; su bienestar tanto físico como mental está íntimamente relacionado con su actividad", enfatiza Borda.

Las ventajas del ejercicio van más allá de la salud neurológica. Según Julen Arellano, residente en Psicología Clínica especializado en Psicología del Deporte, "la actividad física es fundamental para regular el estado de ánimo". Este tipo de ejercicio promueve la liberación de neurotransmisores como la serotonina y la dopamina, que son esenciales para una buena salud emocional.

También se menciona que participar en actividades físicas permite a los individuos desconectarse de preocupaciones cotidianas, concentrarse en objetivos realistas y fortalecer la autoestima mediante avances personales. Arellano añade que los deportes en grupo incluyen un aspecto social que mejora las habilidades interpersonales y fomenta un sentido de comunidad, mientras que incluso actividades individuales, como correr, ofrecen oportunidades para conectarse con otros.

En situaciones de ansiedad, estrés o trastornos como el TDAH, el ejercicio puede desempeñar un papel terapéutico relevante. Arellano afirma que "en personas con dificultades de hiperactividad, los deportes estructurados con reglas claras son efectivos para mejorar la concentración y canalizar la energía de manera positiva".

A pesar de estos beneficios, los expertos subrayan la necesidad de "mantener un equilibrio". Arellano advierte que "el sobreentrenamiento, especialmente cuando se asocia con una preocupación excesiva por la apariencia o la dieta, puede conllevar problemas de salud mental". Concluye enfatizando que "el deporte debe integrarse como parte de un estilo de vida saludable, evitando que se convierta en una forma de presión".