La Fundación Vicente Ferrer es galardonada con el XXIV Haba de Oro por la Cabalgata de Reyes Magos de Pamplona.
PAMPLONA, 2 de enero. Este viernes, la Fundación Vicente Ferrer fue reconocida con el prestigioso XIV Haba de Oro, un galardón otorgado por la Asociación Cabalgata Reyes Magos de Pamplona en señal de reconocimiento a su ardua labor en defensa de los derechos de los menores en situaciones desfavorecidas en regiones como India, Nepal, Sri Lanka, Filipinas y Mozambique, además de su reciente asistencia en Gaza tras la crisis humanitaria.
Desde su fundación, Vicente Ferrer ha estado comprometida en brindar protección y apoyo a la infancia más vulnerable, centrándose en áreas educativas y de salud. En India, su influencia se traduce en la participación de 23 navarros como voluntarios y cooperantes, incluyendo médicos y especialistas de diversas disciplinas. La delegación de la fundación en Navarra abrió sus puertas en 2010 y, tras 15 años, ha creado una sólida red de solidaridad con cientos de voluntarios, más de 1,800 apadrinamientos y un respaldo social considerable por su labor en pro de la cooperación internacional.
Durante la ceremonia de entrega del premio, el alcalde de Pamplona, Joseba Asiron, junto a Mamen Sádaba, presidenta de la Asociación Cabalgata Reyes Magos, hizo entrega del Haba de Oro a Marian García, delegada de la Fundación Vicente Ferrer en Navarra. Este galardón consiste en una escultura de 18 quilates que representa un haba de aproximadamente 50 gramos, adornada con tres brillantes que simbolizan a los Reyes Magos. Además, la fundación recibirá un respaldo económico de 2,000 euros.
El jurado está compuesto por representantes de diversas instituciones, entre ellas el Ayuntamiento de Pamplona, el Gobierno de Navarra y el Arzobispado de Pamplona y Tudela. También están presentes organizaciones previamente galardonadas, como Asociación Navarra Amigas y Amigos del Sáhara (ANAS Navarra), que contribuyen a la labor solidaria en la región.
Al recibir el premio, Marian García enfatizó la relevancia de actuar en favor del bien común, no solo en Pamplona, una de las ciudades más destacadas por su calidad de vida, sino también en los lugares donde la Fundación lleva a cabo su labor, donde las condiciones de vida son drásticamente diferentes y los derechos humanos básicos a menudo se ignoran.
García subrayó que el enfoque de la organización se basa en los principios instaurados por Vicente Ferrer, los cuales promueven la "igualdad y justicia social". Destacó que es crucial proporcionar a niños y niñas oportunidades equitativas en todos los aspectos de su desarrollo, para asegurar un futuro digno y justo. La representante de la Fundación destacó que el impacto de su trabajo es significativo y que, con el apoyo ciudadano e institucional, están en posición de mejorar la vida de miles de jóvenes a través de educación, salud y un entorno seguro.
Joseba Asiron, por su parte, reiteró la conexión profunda entre la Fundación Vicente Ferrer y Pamplona, identificando a la ciudad como un bastión de solidaridad que respalda la labor de la organización a través de voluntarios y entidades comprometidas. Observó que la labor de la Fundación, especialmente en Gaza, es un testimonio tangible de que la solidaridad no conoce fronteras. "Crear espacios seguros y garantizar el acceso a bienes esenciales para los más vulnerables es, en estos tiempos difíciles, un acto de humanidad y responsabilidad colectiva", afirmó Asiron.
La Fundación Vicente Ferrer se dedica desde hace casi seis décadas a la Cooperación Internacional para el Desarrollo, con un enfoque en la transformación social y sin ataduras a ideologías o creencias. Su misión principal es llegar a las personas más afectadas por la discriminación y la pobreza, priorizando a la infancia y las mujeres, así como a las comunidades desfavorecidas.
Desde 2008, la organización ha realizado 24 proyectos en diversas partes del mundo, expandiendo su labor más allá de Andhra Pradesh y Telangana, en la India. Actualmente, colaborando con el Gobierno de Navarra, están trabajando para erradicar el matrimonio infantil en Mozambique, beneficiando a más de 9,600 menores y adolescentes mediante importantes intervenciones comunitarias.
Dentro de su labor humanitaria, la Fundación ha puesto su mirada en Gaza, donde su intervención abarcará un periodo de 36 meses. A partir de febrero, su objetivo es ofrecer apoyo a cerca de 3,000 niños de entre 6 y 11 años, 1,800 adolescentes y sus familiares. La meta es establecer espacios seguros y brindar asistencia psicosocial, así como facilitar el acceso a bienes básicos como agua, comida y artículos de higiene, todo ello fomentando la capacitación de equipos locales para fortalecer la respuesta humanitaria en la comunidad.
Con más de 57 años de trayectoria, la Fundación Vicente Ferrer ha tenido un impacto notable, afectando positivamente la vida de 3.5 millones de personas, muchas de ellas en condiciones de alta vulnerabilidad. Sus acciones continúan sembrando esperanzas y oportunidades en comunidades que han sido históricamente marginadas.
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