PAMPLONA, 30 de noviembre.
Cerca de 2.000 personas se han congregado este domingo en Pamplona para expresar su apoyo al pueblo palestino y para demandar un "embargo total" y la "ruptura de relaciones" con el estado israelí, según informes de la Delegación del Gobierno.
Organizada por la plataforma Yala Nafarroa con Palestina, esta manifestación coincide con el 78 aniversario de la resolución 181 de la Asamblea General de la ONU, que propuso la partición de Palestina en dos estados: uno árabe y otro judío.
La marcha comenzó al mediodía en el parque de Antoniutti, donde un grupo de joaldunak animó el ambiente con sus cencerros, seguido por el grupo de danzas palestinas Hattah, que portó una bandera de Palestina y ofreció una cautivadora actuación en la Plaza del Castillo al finalizar el evento. Estos bailarines, que llegaron desde Cisjordania, se han unificado con el grupo local Duguna y tienen planeadas varias actividades en diversas localidades de la comunidad foral.
La movilización fue liderada por una pancarta que proclamaba "Ruptura de relaciones con Israel. Embargo de armas integral", y un grupo de batucada cerró el recorrido. Durante la marcha resonaron consignas como "No es una guerra, es un genocidio", "Boicot a Israel", "Estado sionista, estado terrorista" y "Liberen a Palestina".
Lidón Soriano, portavoz de Yala Nafarroa, declaró ante los medios que esta manifestación se ha llevado a cabo en coordinación con otras ciudades europeas para reiterar la exigencia de un embargo total e integral de armas a Israel y la ruptura de relaciones, justificando que "solo aíslandolos podremos poner fin al genocidio".
Destacó la importancia de este momento, mencionando que tras el fallido acuerdo de paz entre Trump y Netanyahu, existe una percepción de desmovilización entre parte de la ciudadanía que cree que se ha alcanzado una paz real. Subrayó que Israel ha quebrantado el alto el fuego más de 300 veces y ha cobrado la vida de 268 personas desde que se proclamó un alto el fuego, además de que continúa obstaculizando la entrada de ayuda humanitaria.
Criticó que "los gobiernos occidentales no aplican sanciones", algo que debería ser un deber para cualquier país que desprecie el derecho internacional. "Nuestros gobiernos tienen la obligación no solo de cumplir con las normas internacionales, sino también de hacerlas cumplir", afirmó Soriano.
Soriano también caracterizó a Israel como un proyecto colonial que data de 1948, legado de las potencias europeas, que ahora repiten sus errores al diseñar un nuevo escenario en el territorio de Palestina sin considerar a su población. Condenó el "colonialismo occidental" y enfatizó que la solución debe surgir desde las comunidades, que tienen un papel vital en ejercer presión sobre los gobiernos para acabar con cualquier vínculo con Israel, un estado que lleva décadas cometiendo actos de ocupación, apartheid y genocidio.
La portavoz resaltó la "existencia, persistencia y resistencia" del pueblo palestino, enfatizando la importancia de sus expresiones culturales como herramienta de resistencia, ya que la cultura es el alma de cada nación. Además, mencionó que han logrado traer a 10 palestinos de Gaza, quienes atravesaron un arduo viaje de dos días, mientras que para muchos sería un trayecto de apenas cuatro horas en avión.
Tras compartir un "lazo de culturas, pueblos y poder popular" con el grupo Duguna, enfatizó que los representantes del grupo de danzas palestinas realizarán presentaciones en Lakuntza, Tudela y Estella, así como actividades con el alumnado del instituto Askatasuna en Burlada a lo largo de los próximos días.
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