PAMPLONA, 30 de diciembre. La seguridad vial en Navarra está dando un paso adelante con la reciente instalación de dos nuevos radares de tramo en la autovía A-68 y la carretera N-121-A, una medida que busca frenar la inquietante siniestralidad en estas vías congestionadas. Actualmente, estos dispositivos están en una fase de pruebas, mientras se evalúa su efectividad para moderar la velocidad y, con ello, reducir el riesgo de accidentes.
Esta iniciativa forma parte de un ambicioso plan de acción que el Gobierno foral puso en marcha hace varios meses con el fin de combatir la creciente cifra de siniestros en la región. La consejera de Interior, Función Pública y Justicia, Amparo López, presentó en la última sesión del Ejecutivo las características de esta nueva propuesta, que complementa otros esfuerzos como estudios de movilidad, instalación de más cámaras y un incremento en los controles de carretera.
Los radares han sido ubicados estratégicamente en puntos críticos, aquellos donde se han registrado accidentes en el pasado. Con su tecnología avanzada, estos nuevos dispositivos se han instalado en la A-68, en el tramo que va de Cortes a Tudela, y en la N-121-A, que traverse los túneles de Belate y Almandoz. Las estadísticas de accidentes en estas carreteras hablan por sí solas: en la A-68 se reportaron 76 accidentes entre enero de 2022 y junio de 2025, y 56 en la N-121-A en el mismo periodo.
La seguridad es una de las principales preocupaciones, y en el caso de la A-68, de esos 76 accidentes se reportó una fatalidad y varios heridos. En la N-121-A, las cifras también son alarmantes, con un total de 12 accidentes que causaron lesiones graves. En este contexto, la instalación de los radares podría ser un paso crucial hacia la prevención y la seguridad de los conductores.
Los nuevos radares se suman a un total de 6 móviles y 7 fijos que ya operan en Navarra. Durante estas semanas de prueba, se planea llevar a cabo la señalización adecuada y establecer la interconexión necesaria con la Dirección General de Tráfico. Esto permitirá que los dispositivos sean plenamente operativos y sancionadores a partir del primer trimestre de 2026, momento en el cual se informará a la ciudadanía sobre su funcionamiento.
Paralelamente, desde Tráfico Navarra se está desarrollando un estudio de seguridad vial que tiene como objetivo identificar nuevas localizaciones para la instalación de cámaras que ayuden en la regulación y análisis del tránsito en las vías interurbanas, con especial atención en aquellas áreas con alta concentración de accidentes. Estas acciones, en sinergia con el departamento de Obras Públicas y la Policía Foral, son parte de una estrategia integral para mejorar la seguridad en las carreteras navarras.
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