24h Navarra.

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Protesta en Pamplona exige la demolición del Monumento a los Caídos.

Protesta en Pamplona exige la demolición del Monumento a los Caídos.

El pasado sábado 8 de noviembre, Pamplona se llenó de voces que exigían el derribo del Monumento a los Caídos, en una manifestación que reunió a unas 1.200 personas, según cifras oficiales. Los asistentes, convocados por colectivos que trabajan por la memoria histórica, llevaron la protesta desde la Plaza de la Libertad, justo al lado del polémico monumento.

La marcha cobró fuerza con imágenes impactantes de fosas comunes donde reposan las víctimas de la Guerra Civil, que abrieron la fila. Acompañados de mazas, picos y carretillas repletas de escombros, los participantes portaban pancartas que gritaban mensajes como "Derribo ya" y "Demolición". Las consignas resonaban con fuerza: "No hay más solución, demolición" y "Gora borroka antifaxista", reafirmando su lucha contra el fascismo.

Yolanda Ansó, portavoz de los grupos convocantes, hizo un llamado claro a los partidos PSN, EH Bildu y Geroa Bai, afirmando que su postura es un error. Ansó subrayó la necesidad de recordar y honrar la historia, y pidió el derribo del monumento, argumentando que "nunca podrá ser resignificado" y que se erigió para rendir tributo a los fascistas.

Insistiendo en su mensaje, Ansó rechazó la idea de convertir el monumento en un museo, afirmando que "no tiene sentido" reconfigurar un símbolo de opresión en un espacio de memoria. Propuso, en cambio, que se destruyera y se creara en su lugar un museo que realmente refleje la historia trágica de aquellos que sufrieron durante la dictadura.

La vocera también expresó el desencanto de los colectivos memorialistas con los tres partidos, acusándolos de actuar sin el apoyo de sus bases, que desde hace años piden el derribo de la estructura. Criticó que estas decisiones se toman "entre cuatro paredes", sin un debate abierto, y reafirmó que los miembros de las bases están unidos en su demanda por la demolición.

Ansó instó a los partidos a reconsiderar su posición y colocarse del lado de las víctimas del franquismo, advirtiendo que "con las víctimas no se puede jugar" y que es el momento de exigir dignidad, justicia y reparación.

Koldo Amatria, otro de los representantes de los convocantes, calificó el acuerdo de resignificación como un "politiqueo absurdo". Criticó la propuesta como un simple "maquillaje" para un monumento que, a su juicio, nunca dejará de ser un símbolo problemático. Recordó un intento previo de reconversión del monumento, que fracasó y dejó a la ciudad sin una solución efectiva, y se preguntó por qué se volvería a gastar dinero en un nuevo concurso cuando ya había esfuerzos previos sin concluir.