PAMPLONA, 3 de marzo.
A partir del próximo abril, un nuevo y esperanzador proyecto comenzará a dar soporte a hasta 45 migrantes en situaciones de vulnerabilidad en Pamplona. El programa, denominado OPEN, se llevará a cabo en las instalaciones municipales ubicadas en Monasterio de Fitero, 13-23, y ofrecerá formación personalizada a quienes más lo necesitan.
OPEN tiene como objetivo primordial asegurar la inclusión social y laboral de sus participantes, promoviendo la autonomía personal y facilitando su regularización administrativa. Es una iniciativa especialmente diseñada para aquellas personas que, aunque están en seguimiento por los servicios sociales, se hallan fuera de la red de apoyo tradicional y carecen de prestaciones adecuadas. Este programa se propone, por ende, cerrar la brecha que existe entre los recursos de emergencia y los programas convencionales de inserción laboral.
El Ayuntamiento de Pamplona derivará a los participantes, en grupo, desde sus Unidades de Barrio, iniciando las incorporaciones a principios de abril. Estas se realizarán de manera flexible, lo que permite adaptar cada itinerario de formación a las necesidades individuales de cada asistente, con una duración que variará entre cuatro y ocho meses.
La iniciativa es fruto de la colaboración entre la Fundación Koine Aequalitas y diversas instituciones como el Ayuntamiento de Pamplona, el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, y el programa Innova, impulsado por Fundación Caja Navarra y Fundación 'la Caixa'.
Este martes, se celebró una jornada de puertas abiertas en las instalaciones donde se desarrollará el proyecto. Entre los asistentes se encontraban representantes de las instituciones involucradas, incluyendo al concejal de Acción Social, Txema Mauleón, y al director general de Agenda 2030, David Perejil. Durante el evento se presentaron las características del nuevo espacio, así como el equipo de ocho profesionales que se encargará de la formación y el acompañamiento de los participantes.
La formación ofrecida dentro del programa se centrará en el desarrollo de habilidades transversales y la gestión emocional, incluyendo un acompañamiento social y jurídico específico. Los cursos más destacados abarcarán sectores en alta demanda como electricidad, limpieza y energías renovables. Además, se ofrecerán clases de español y apoyo en la búsqueda de recursos básicos como acceso a internet.
Con un enfoque centrado en la persona, el proyecto OPEN también aspira a fomentar la convivencia intercultural y la participación activa de los migrantes en la sociedad. Diseñado como un modelo que podría replicarse en otros territorios, busca establecer un impacto duradero en la comunidad.
El acuerdo firmado en enero permite que el proyecto utilise temporalmente diversas áreas de las instalaciones municipales, incluyendo aulas, un despacho y un espacio de cafetería. Asimismo, se habilitará la zona de cocina para actividades puntuales que no interfieran con las formaciones en curso.
Más de 90 personas han colaborado en el diseño del centro prelaboral y ocupacional, incluyendo beneficiarios, entidades sociales y profesionales del sector. Esta iniciativa responde a un diagnóstico que identificó un aumento del sinhogarismo entre la población migrante, así como barreras significativas para acceder al empleo, como la falta de documentación y la discriminación.
La investigación previa reveló que la formación y el empleo son necesidades cruciales para el 71% de la población, superadas solo por las necesidades de vivienda y salud. La formación se estructurará en torno a oficios con alta demanda y se complementará con servicios de asesoramiento para facilitar su acceso al mercado laboral.
María José Beriáin, presidenta de Koine, subrayó que el proyecto va más allá de la mera capacitación técnica. Destacó la importancia de crear un ambiente propicio para que los beneficiarios se sientan cómodos y apoyados en su proceso de inclusión, enfatizando la búsqueda de estabilidad y el desarrollo de proyectos de vida significativos.
Los perfiles de los participantes se centrarán en migrantes mayores de 18 años que se encuentren en situaciones de vulnerabilidad extrema. Los objetivos de cada usuario serán atendidos a través de itinerarios personalizados, adaptando los contenidos de formación a sus necesidades particulares. La permanencia en el programa podrá variar de cuatro meses a un año, en función de lo que cada persona necesite.
Los responsables del proyecto, Paula Ruiz y Daniel García, han manifestado su compromiso de evaluar constantemente la metodología aplicada, asegurándose de que se adapte adecuadamente a las necesidades de los grupos de formación, lo que brindará una experiencia enriquecedora y efectiva para los beneficiarios.
Tags:
Categoría:
Newsletter
Entérate de las últimas noticias cómodamente desde tu mail.