UPN denuncia que el Departamento de Salud pretende cerrar urgencias rurales en varias localidades navarras.
En el contexto político de Navarra, la diputada de UPN, Leticia San Martín, ha levantado la voz este viernes frente a un proyecto presentado por el Departamento de Salud, que prevé la reestructuración de los servicios de urgencias rurales en la comunidad. Según San Martín, este plan implicaría no solo la reducción, sino la clausura de las urgencias en once centros de salud, una medida que genera gran inquietud entre los habitantes de la región.
En una conferencia de prensa, San Martín manifestó el rechazo absoluto de su partido a los “recortes” que, según alega, está ideando el actual Gobierno para la atención de urgencias en el entorno rural. Asegura que esta iniciativa conllevaría la eliminación de los servicios nocturnos en diversas localidades, e incluso la reducción de horarios en el servicio de urgencias en algunas de ellas durante las tardes.
La parlamentaria detalló que, además del cierre ya implementado de las urgencias nocturnas en Olite, localidades como Noáin, Orkoien, Huarte, Oronoz, Etxarri-Aranatz, Larraga, Andosilla, Villatuerta, Fustiñana y Cascante se verían gravemente afectadas por la supresión de estos servicios esenciales. En otros tres centros se sumarían cierres en las tardes, especialmente en Olite, Oronoz y Andosilla.
San Martín subrayó que la afectación se extiende a 195 localidades, donde más de 93,000 ciudadanos navarros se quedarían sin servicio de urgencias en el horario nocturno, con consecuencias también para las urgencias vespertinas en algunos casos. Esta situación, sostiene, es "una grave violación del derecho a la salud de los habitantes del mundo rural".
La diputada regionalista rechazó la justificación del Gobierno, que presenta este plan como una estrategia de mejora organizativa. Según sus palabras, este enfoque constituye en realidad un significativo retroceso en la calidad de la atención sanitaria, que más que optimizar, está desmantelando servicios imprescindibles.
San Martín también calificó esta decisión de discriminatoria hacia las áreas rurales, añadiendo que se intenta hacer ver a la opinión pública que la reducción de servicios permitirá atraer a más médicos a la atención primaria. Sin embargo, argumentó que el verdadero problema radica en la incapacidad del Gobierno para hacer de Navarra un lugar atractivo para los profesionales de la salud, optando por alternativas que no son verdaderas soluciones.
“Si este proyecto avanza, nos tendrán de frente”, advirtió San Martín, quien reiteró la necesidad de mantener operativos todos los puntos de urgencias rurales. Además, propuso buscar alternativas efectivas para abordar la escasez de médicos, en línea con lo que están realizando otras comunidades que implementan incentivos más atractivos para atraer talento profesional.
En otro orden de asuntos, la parlamentaria expresó su satisfacción por el cese de Alfredo Martínez como gerente del Servicio Navarro de Salud, señalando que esto es un indicativo del fracaso en la gestión sanitaria actual. Sin embargo, también enfatizó que los mayores responsables son el consejero Fernando Domínguez y la presidenta María Chivite, quienes a su juicio deben asumir la responsabilidad de los resultados negativos en la atención sanitaria.
San Martín concluyó afirmando que, al inicio de la legislatura, el listado de espera para consultas especializadas ascendía a 60,000 personas, cifra que ha crecido a 62,000 bajo la actual gestión. Criticó las promesas incumplidas de reducción de la lista de espera y destacó la falta de planificación del Departamento de Salud, evidenciada por el cese del gerente sin un reemplazo claro en mente.
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