26 años después, homenajes y heridas abiertas por el asesinato de Casanova
Hace 26 años, un héroe navarro fue asesinado por ETA. Este domingo, Berriozar le rindió homenaje en una jornada cargada de emociones y memoria.
El acto fue un recordatorio de la brutalidad de la banda terrorista y de la importancia de mantener viva la memoria de quienes lucharon por la paz. Familiares, vecinos y militares acudieron a la plaza para honrar su legado y denunciar que ETA sigue presente en muchos aspectos de la sociedad.
Este tipo de actos nos hace pensar en cómo las heridas del pasado todavía duelen y qué significa para los ciudadanos la lucha contra el terrorismo. La presencia de las fuerzas de seguridad y las palabras de recuerdo muestran que la historia no debe olvidarse, porque la paz se construye desde la memoria y la justicia.
Para quienes vivimos en Navarra, estos homenajes son un recordatorio de que la seguridad y la libertad no son nada garantizadas si no seguimos luchando contra el odio y la impunidad. La justicia y la verdad son las mejores armas para evitar que tragedias como esta vuelvan a repetirse.
Lo que puede pasar ahora es que, si queremos avanzar, las instituciones deben seguir trabajando por esclarecer todos los casos sin resolver y mantener viva la memoria de las víctimas. Los afectados y la sociedad en general deben exigir justicia y no olvidar nunca a quienes dieron su vida por la libertad.