La capilla de San Francisco de Borja en la Ciudadela de Pamplona

La Ciudadela de Pamplona es una de las fortificaciones más relevantes de Europa. Construida por los españoles en el siglo XVI, esta fortificación ha conservado su estructura original y sus elementos arquitectónicos siguen en pie como un recuerdo histórico de la ciudad. Sin embargo, dentro de la Ciudadela, muchos de los edificios han sido restaurados e incluso algunos de ellos, como la capilla de San Francisco de Borja, son verdaderas joyas arquitectónicas que merecen una visita.

La capilla de San Francisco de Borja es un edificio pequeño y elegante ubicado en el interior de la Ciudadela. Este edificio de estilo barroco fue construido en el siglo XVIII y posee una belleza y delicadeza que lo hacen completamente único. La capilla está dedicada a San Francisco de Borja, quien fue Duque de Gandía y tercer general de la Compañía de Jesús. Además, es el patrón de la falla Borja-Dr. Peset Aleixandre de la ciudad de Valencia.

La capilla fue restaurada en 2014 para devolverle todo el esplendor que había perdido con el tiempo. La fachada principal posee una decoración sobria con elementos clásicos como pilastras, frontón curvo y una gran puerta de acceso. En el interior, se encuentran verdaderas obras de arte que deslumbran a cualquier visitante.

El techo de la capilla de San Francisco de Borja es una auténtica maravilla, pintado al óleo y decorado con molduras de escayola. Además, el techo está coronado por un fresco que representa a San Francisco de Borja en la gloria celestial. Este fresco fue pintado por Fermín de Artajona, quien también fue responsable de la ornamentación de la capilla de la Virgen del Camino en Logroño.

El púlpito es otra de las joyas de la capilla de San Francisco de Borja. Este objeto artístico está situado en uno de los laterales de la capilla y es impresionante, con un diseño elegante y un estilo barroco que lo caracterizan. El púlpito está rematado por un magnífico crucifijo y cuenta con una base decorada con motivos florales.

La capilla posee además un retablo principal que es realmente espectacular. Este retablo está dedicado a San Francisco de Borja, y posee una decoración muy rica en detalles. Está formado por varias columnas salomónicas, numerosas tallas y una gran hornacina que alberga la imagen del santo.

Además, la capilla también alberga otros elementos artísticos como un crucifijo barroco que se encuentra en una de las paredes laterales, y diversas pinturas y esculturas que se encuentran repartidas por todo el interior.

Sin duda, la capilla de San Francisco de Borja es uno de los edificios más bellos de la Ciudadela de Pamplona, y merece la pena visitarla para apreciar todo el valor que esta posee en su arquitectura y arte. Si eres amante de la historia y la cultura, este lugar no puede faltar en tu lista de destinos turísticos de Navarra.

En definitiva, la capilla de San Francisco de Borja es un lugar impresionante que no te puedes perder en tu visita a Pamplona y su Ciudadela. Un lugar para disfrutar de la belleza del arte y la arquitectura, y para sumergirse en la historia y la cultura de esta maravillosa ciudad. También te recomendamos visitar otros lugares emblemáticos de la Ciudadela, como la plaza de armas, la fortificación y la muralla, entre otros elementos históricos que rodean a este singular edificio. ¡No te lo pierdas!