El 29% de los menores se sienten 'enganchados' a las redes sociales, ¿qué hacemos?
¿Sabías que casi tres de cada diez niños y adolescentes sienten que no pueden desconectar de las redes sociales? Este dato, revelado por un estudio de la Universidad de Navarra, muestra una realidad que afecta a muchas familias en Navarra y en toda España.
El informe indica que, aunque la mayoría de los menores usan plataformas como YouTube, TikTok, Instagram y WhatsApp, muchos están nerviosos o ansiosos si no pueden revisarlas. Desde edades tempranas, la dependencia digital empieza a marcar su día a día y puede tener consecuencias en su bienestar emocional y en la convivencia familiar.
Este hábito de hiperconexión puede traer problemas como ansiedad, baja autoestima o incluso ciberacoso. Además, los riesgos de que los menores sean víctimas o autores de insultos, burlas o difusión no consentida de fotos aumentan en la adolescencia, cuando la gestión del uso de redes se vuelve más autónoma.
Para los padres y educadores, esto significa que hay que poner límites claros, pero también enseñar a los niños a usar estas plataformas con criterio y respeto. La clave no está solo en limitar el tiempo, sino en fomentar una relación saludable con la tecnología, priorizando su bienestar emocional.
¿Qué puede hacer la ciudadanía? Es fundamental promover conversaciones abiertas en casa y en los colegios, retrasar el acceso a las redes sociales y exigir a las plataformas que prioricen el bienestar de los usuarios más jóvenes. La responsabilidad no solo es de los niños, sino también de los adultos que los acompañamos en este mundo digital.
Si queremos evitar que esta dependencia siga creciendo, debemos actuar ahora. La educación emocional y digital, junto con políticas que protejan a los menores, serán clave para construir un uso más responsable y seguro de las redes sociales en nuestra comunidad.