La memoria histórica se enfrenta a la ofensiva negacionista de las derechas: así nos afecta
¿Sabías que los discursos negacionistas buscan borrar la historia y poner en duda nuestro pasado más oscuro? La presidenta de Navarra, María Chivite, ha defendido esta semana que las políticas de memoria histórica son más necesarias que nunca. En un acto en Marcilla, resaltó que enfrentamos una ‘ofensiva’ que intenta negar hechos que marcaron nuestro país y que todavía duelen en muchas familias.
La lucha contra el negacionismo no es solo historia, es protección de nuestra identidad y justicia para las víctimas. Cuando se falsea el pasado, corre el riesgo de que se repitan errores y se olviden las lecciones más duras. Esto afecta a todos, porque la memoria es la base de una convivencia honesta y respetuosa.
¿Qué consecuencias tiene esto para ti? Que si no defendemos la verdad, las mentiras pueden ganar terreno y hacer que las heridas del pasado se vuelvan a abrir. La negación puede socavar la justicia y la reconciliación, y en el peor de los casos, alimentar discursos peligrosos y divisivos en nuestra sociedad.
Para los ciudadanos, esto significa que debemos estar atentos y no dejar que las mentiras se impongan. La educación y la memoria son nuestras armas más fuertes para luchar contra la desinformación. Participar en homenajes, conocer nuestra historia y apoyar proyectos que recuperan la memoria ayuda a que el pasado no quede en el olvido.
Ahora, lo que puede pasar es que esta lucha se intensifique, y las instituciones tengan que reforzar su trabajo en memoria democrática. Como ciudadanos, podemos exigir transparencia y que se respete la historia real. La justicia y la dignidad de las víctimas dependen de que no permitamos que las mentiras tengan cabida en nuestra sociedad.