La Ribera pierde urgencias nocturnas: ¿Qué pasa con tu salud en verano?
Desde este lunes, las urgencias nocturnas en Fustiñana están cerradas. Esto significa que, en plena temporada de calor y vacaciones, muchas familias de la Ribera deben buscar ayuda sanitaria en otros pueblos o incluso en Pamplona, con el riesgo de retrasos y complicaciones.
El alcalde de Tudela, Alejandro Toquero, no se calla y denuncia que esta decisión del Gobierno de Navarra es un nuevo golpe a la atención sanitaria en la zona. La medida responde a la falta de recursos y personal, pero deja a los vecinos sin una opción rápida y cercana en las noches, cuando más se necesita apoyo médico urgente.
¿Qué consecuencias trae esto para los ciudadanos? Menos seguridad, más desplazamientos y una sensación de abandono. La gente teme que, si no se toman medidas, el cierre pueda extenderse o repetirse cada verano, poniendo en jaque la salud de quienes viven en la Ribera. La improvisación y los recortes en sanidad no solo afectan a los hospitales, también a las familias y a los mayores que viven solos.
Para los vecinos, esto no es solo una noticia más. Es una llamada de atención sobre cómo las decisiones políticas impactan en la vida cotidiana. La salud no puede jugarse a la suerte, y menos en un verano donde las urgencias aumentan por golpes, golpes de calor o cortes. La ciudadanía debe exigir respuestas y que se priorice la atención en su zona.
¿Qué debería hacer la gente ahora? Mantenerse informada, compartir esta problemática y presionar a las autoridades para que reviertan esta decisión. Los afectados pueden organizarse, acudir a las reuniones públicas y exigir que la Ribera tenga sus servicios garantizados, sin excusas ni recortes. La salud de todos está en juego.