Pamplona pasa de piscina a espacio multideporte y aparcamiento con 450 plazas
¿Sabías que el Aquavox San Agustín cambiará su uso y dejará de ser una piscina para convertirse en un espacio multiuso? El Ayuntamiento de Pamplona ha decidido transformar este edificio en un centro deportivo que podrá acoger diferentes deportes y actividades, pero todavía sin fecha concreta. Un cambio radical que afecta directamente a quienes usan esa instalación y a todo el barrio.
Este proyecto forma parte de un plan más amplio para mejorar las instalaciones deportivas en el Casco Antiguo, que actualmente carece de suficientes recursos para practicar deporte. La intención es ofrecer a los vecinos un lugar moderno y variado, que permita practicar desde baloncesto hasta calistenia, y que además mejore la calidad de vida en la zona. Pero, también implica que el edificio actual, con problemas estructurales, será demolido o parcialmente derribado.
¿Qué consecuencias tiene esto para los deportistas del barrio? Durante los próximos años, tendrán que buscar otras instalaciones, y las nuevas no estarán listas hasta 2026-2028. La buena noticia: las pistas del colegio Dominicas se modernizarán y ampliarán, y el espacio actual se destinará a actividades más variadas. Sin embargo, la transformación del Aquavox puede suponer molestias y pérdida de un espacio que muchos usaban a diario.
Para los ciudadanos, esto significa que en unos años podrán contar con un centro deportivo más completo y moderno, pero en el proceso, la zona perderá una infraestructura que ha sido un punto de referencia. Además, el proyecto del solar Santo Domingo cambiará su destino de un aparcamiento subterráneo y pista cubierta, a un parking de 450 plazas y mejoras en movilidad sostenible, reduciendo la congestión en el centro y facilitando el acceso.
¿Y qué deberían hacer los vecinos afectados? Es importante que participen en los procesos de consulta que el Ayuntamiento ha previsto, para que sus inquietudes y propuestas sean tenidas en cuenta en el diseño final. También, que planifiquen cómo adaptarse a los cambios y busquen alternativas deportivas en otras instalaciones cercanas durante los años de transición.
El futuro del barrio y la oferta deportiva dependen de cómo los ciudadanos participen y exijan claridad en los plazos y en las mejoras prometidas. La transformación está en marcha, pero la implicación de todos será clave para que estos cambios sean positivos y respondan a las necesidades reales del vecindario.