¿Qué va a pasar con las clases si no bajan las ratios y se ignora a los repetidores?
El pacto educativo en Navarra sigue en el aire, y la lucha por unas aulas más justas y seguras está en marcha. Los sindicatos que representan a los docentes denuncian que el acuerdo firmado en su día no ayuda a mejorar las condiciones reales del alumnado y que, además, favorece recortes en el profesorado.
El problema principal es que, en la práctica, las medidas pactadas no contemplan realmente a los alumnos repetidores, lo que puede traducirse en aulas más llenas y menos atención personalizada. Esto afecta directamente a la calidad de la enseñanza, que se traduce en menos recursos y menos apoyo para los niños que más lo necesitan, incluyendo a los que repiten curso.
Para las familias, esto significa menos atención en las aulas, más dificultades para que los niños aprendan y mayores riesgos de que el sistema se colapse. En definitiva, una educación menos inclusiva y más desigual. Además, los recortes en profesorado pueden provocar que las clases sean aún más numerosas y menos efectivas.
¿Qué puede hacer la ciudadanía? Estar atentos y exigir que los pactos reflejen la realidad y las necesidades de los centros y los alumnos. Es importante presionar a las autoridades y a los sindicatos para que negocien mejoras reales y no solo recortes. La educación de nuestros hijos no puede quedar en segundo plano.
Ahora, lo que puede pasar es que las movilizaciones vuelvan a tomar fuerza si no se logran acuerdos claros. La ciudadanía y las familias deben estar preparadas para exigir cambios y participar en las decisiones que afectan a la educación pública. Lo importante es que se escuche la voz de quienes luchan por una educación digna para todos.