Un ictus cada 4 minutos en España: ¿por qué la rehabilitación sigue en el aire?
Una de cada cuatro personas sufrirá un ictus en su vida. Qué falta por investigar en rehabilitación y qué puedes hacer tú hoy para prevenirlo.
Una de cada cuatro personas mayores de 25 años sufrirá un ictus a lo largo de su vida. Así de claro. Y en España ya hablamos de unos 120.000 casos cada año, con unas 25.000 muertes.
El ictus, o derrame cerebral, ocurre cuando se corta el riego de una zona del cerebro, ya sea por un coágulo que tapona una arteria o por la rotura de un vaso. Las neuronas de esa zona dejan de recibir oxígeno y empiezan a morir en cuestión de minutos. Lo que queda después puede ser pérdida de movilidad, dificultades para hablar o problemas de memoria.
Lo que se discutió en Pamplona, en una jornada organizada por ADACEN con motivo del Día Mundial del Ictus, es algo que quizá no esperas: la fase aguda, la de urgencias, ya se estudia bastante. Lo que falta es saber qué pasa después, en los meses y años de rehabilitación. ¿Por qué unas personas recuperan el brazo o el habla y otras no? Nadie tiene una respuesta suficientemente clara.
Esto te afecta aunque no hayas tenido un ictus. Si tienes padres, pareja o amigos mayores, o si tú mismo tienes hipertensión, colesterol o fumas, el riesgo está en tu casa. Y cuando llega, la rehabilitación es la que decide si la persona vuelve a su vida o acaba dependiendo de otros para todo.
Muchas familias se encuentran solas en ese proceso: largas listas de espera, terapias que no siempre se adaptan al caso concreto y poca información sobre qué funciona para cada perfil. Por eso los responsables de ADACEN piden más inversión en investigación, también con tecnologías como la inteligencia artificial o la robótica aplicadas a la rehabilitación.
Qué puede pasar ahora: si se cumple la petición, veremos más estudios sobre terapias personalizadas, aunque eso lleva años. Mientras tanto, lo que sí puedes hacer hoy es controlar la tensión, dejar el tabaco y conocer los signos de alarma: cara caída, debilidad en un brazo, dificultad para hablar. Ante cualquiera de ellos, llama al 112 sin esperar. Y si alguien de tu entorno ya ha sufrido un ictus, pregunta en tu centro de salud por los programas de rehabilitación y asociaciones como ADACEN, que atienden a familias de toda Navarra.